SERC Chile fortalece la colaboración interuniversitaria para impulsar soluciones energéticas y políticas públicas desde Antofagasta
Investigadores de ocho universidades participaron en una visita técnica y una jornada de trabajo colaborativo orientadas a focalizar la investigación, articular capacidades y transformar el conocimiento científico en soluciones y propuestas para la transición energética de Chile.
Antofagasta – Conocer las capacidades disponibles, compartir experiencias y construir relaciones de confianza entre equipos de distintas instituciones son condiciones fundamentales para que la investigación científica se transforme en soluciones concretas para el país. Con ese propósito, los días 30 y 31 de julio investigadores de la Línea 3 de SERC Chile participaron en una visita técnica y una jornada de trabajo colaborativo desarrolladas en la Universidad de Antofagasta.
Las actividades reunieron a investigadores y equipos vinculados a la Universidad de Antofagasta, Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad Austral de Chile, Universidad de Atacama, Universidad Técnica Federico Santa María, Universidad de Talca, Universidad Adolfo Ibáñez y Universidad Andrés Bello.
La diversidad institucional, disciplinaria y territorial de los participantes permitió conectar conocimientos relacionados con ingeniería eléctrica, sistemas energéticos, materiales, almacenamiento, evaluación ambiental, economía circular, comunidades y sectores productivos. Esta convergencia resulta indispensable para abordar desafíos energéticos que, por su complejidad, no pueden resolverse desde una sola disciplina, tecnología o institución.
Infraestructura regional para investigar en condiciones reales
La primera jornada, realizada el jueves 30 de julio, contempló recorridos por la Plataforma Solar del Desierto de Atacama (PSDA), la planta fotovoltaica Lalcktur y diferentes instalaciones académicas de la Universidad de Antofagasta vinculadas al Centro Desarrollo Energético Antofagasta (CDEA-UA).
Durante el recorrido, los participantes conocieron capacidades asociadas a tecnologías fotovoltaicas, materiales y almacenamiento térmico, hidrógeno solar, medición, caracterización energética y validación experimental.
La actividad permitió conectar dos dimensiones esenciales de la investigación energética: el conocimiento generado en los laboratorios universitarios y su aplicación o validación en instalaciones que operan bajo condiciones reales. En una región caracterizada por una extraordinaria disponibilidad de radiación solar y una intensa actividad minera e industrial, esta combinación ofrece una oportunidad estratégica para diseñar, probar y escalar tecnologías adaptadas a las condiciones ambientales y productivas del norte de Chile.
Uno de los puntos centrales fue la visita a Lalcktur, planta fotovoltaica de escala industrial operada por la Universidad de Antofagasta en conjunto colaboración con la Corporación ATAMOSTEC, que también funciona como plataforma para investigación aplicada y ensayo de tecnologías. Su infraestructura permite estudiar en condiciones desérticas el desempeño de módulos fotovoltaicos, inversores, sistemas de seguimiento solar, métodos de limpieza, mantenimiento, monitoreo y conversión de energía.
La visita a los laboratorios universitarios mostró, a su vez, las capacidades científicas disponibles para abordar desafíos relacionados con la transición energética, el almacenamiento, la producción de hidrógeno mediante energía solar, el aprovechamiento de materiales y el comportamiento de distintas tecnologías.
Estos espacios representan mucho más que infraestructura especializada. Constituyen puntos de encuentro para la formación de estudiantes, el desarrollo de tesis, la experimentación, la transferencia tecnológica y la generación de proyectos colaborativos con potencial de impacto regional y nacional.
Un World Café para focalizar la investigación
La segunda jornada, realizada el viernes 31 de julio, estuvo dedicada a transformar las capacidades identificadas durante la visita técnica en propuestas concretas de colaboración. Para ello se desarrolló un World Café, metodología participativa que permitió organizar conversaciones interdisciplinarias mediante mesas temáticas y sucesivas rotaciones de los investigadores.
Las mesas se estructuraron en torno a los cuatro objetivos específicos de la Línea 3 de SERC Chile:
- Sistemas solares híbridos para sectores productivos y comunidades.
- Tecnologías de almacenamiento energético, materiales locales y alternativas de segunda vida.
- Evaluación integral de impactos técnicos, económicos, sociales y ambientales, incorporando ciclo de vida, economía circular e incidencia pública.
- Modelos energéticos descentralizados, redes inteligentes e interacción entre consumidores y prosumidores.
En cada mesa, los participantes compartieron capacidades, infraestructura, datos, experiencias y problemas de investigación. Las rotaciones permitieron que cada propuesta fuera examinada desde distintas disciplinas e instituciones, enriqueciendo las ideas iniciales y evitando que los desafíos fueran abordados desde perspectivas aisladas.
El propósito fue identificar los pasos siguientes para focalizar la investigación de la Línea 3, vincular las capacidades de sus integrantes con los compromisos asumidos por SERC Chile y definir productos verificables. Entre ellos se consideran proyectos piloto, modelos conceptuales, protocolos de ensayo, bases de datos, publicaciones, tesis, documentos técnicos, propuestas de transferencia tecnológica y recomendaciones para políticas públicas.
La metodología también buscó avanzar hacia la identificación de responsables, colaboraciones requeridas, resultados esperados y acciones de corto y mediano plazo. De esta forma, las conversaciones científicas pueden traducirse progresivamente en agendas de trabajo compartidas y compromisos sujetos a seguimiento.
Conocimiento científico con incidencia pública
Uno de los énfasis de la jornada fue ampliar la mirada sobre los productos de la investigación. Si bien las publicaciones científicas, las tesis y la formación de capital humano continúan siendo resultados fundamentales, la transición energética exige también generar conocimiento útil para las decisiones públicas y los procesos regulatorios.
Las capacidades reunidas en la Línea 3 pueden contribuir a elaborar documentos de política pública, informes técnicos, propuestas normativas y recomendaciones basadas en evidencia para instituciones regionales y nacionales. Entre los ámbitos de incidencia se encuentran la integración de energías renovables, el almacenamiento, las comunidades energéticas, la minería sustentable, la economía circular, la reutilización de tecnologías, las redes inteligentes y la planificación energética territorial.
El desafío consiste en traducir los resultados de la investigación en información rigurosa, comprensible y oportuna para autoridades, organismos reguladores, gobiernos regionales, municipios, empresas y organizaciones sociales. Este trabajo permitirá que la experiencia acumulada por las universidades no permanezca únicamente dentro del ámbito académico, sino que contribuya a orientar normas, instrumentos públicos y decisiones estratégicas para el desarrollo energético del país.
Antofagasta posee condiciones particularmente relevantes para este propósito. Su infraestructura científica, su experiencia en tecnologías solares y su cercanía con operaciones mineras e industriales permiten generar evidencia en escenarios reales. Los aprendizajes obtenidos desde el territorio pueden aportar tanto a la solución de necesidades regionales como a la formulación de políticas nacionales.
Construir confianza para colaborar
Las dos jornadas demostraron que la colaboración científica no comienza solamente con la formulación de un proyecto o la publicación de un artículo. Comienza cuando los investigadores conocen el trabajo de otros equipos, recorren sus instalaciones, comprenden sus capacidades y establecen relaciones de confianza.
Esa confianza es indispensable para compartir equipamiento, datos y metodologías; acordar responsabilidades y criterios de autoría; formar estudiantes de manera conjunta; y sostener proyectos interuniversitarios de largo plazo. También permite reconocer diferencias institucionales y construir acuerdos transparentes sobre los aportes y beneficios esperados de cada colaboración.
La participación de investigadores de ocho universidades otorgó a la actividad un carácter genuinamente interinstitucional y nacional. Cada universidad aporta conocimientos, infraestructura y experiencia territorial diferentes, haciendo posible abordar la transición energética desde una perspectiva más amplia, descentralizada y pertinente.
Una experiencia que continuará en otras instituciones
La actividad desarrollada en la Universidad de Antofagasta forma parte de un proceso de articulación que continuará durante la ejecución del proyecto SERC Chile. Este tipo de encuentros será replicado en otras universidades e instituciones participantes, permitiendo que los integrantes de la Línea 3 conozcan nuevas capacidades, laboratorios, casos de estudio y territorios de aplicación.
La realización de jornadas en distintas instituciones contribuirá a distribuir el liderazgo, visibilizar la infraestructura disponible en las regiones y fortalecer una red de colaboración con alcance nacional. Cada encuentro podrá sumar nuevos aprendizajes, identificar brechas y conectar las capacidades científicas con desafíos productivos, sociales, ambientales y regulatorios específicos.
Con estas actividades, SERC Chile avanza en la construcción de una comunidad científica capaz de trabajar de manera coordinada y de transformar el conocimiento en soluciones energéticas, propuestas de política pública y beneficios concretos para los territorios.
En un ámbito estratégico como la energía, generar confianza y cooperación entre universidades no constituye un resultado secundario. Es una condición esencial para desarrollar capacidades duraderas, responder a los desafíos de la transición energética y contribuir, desde la ciencia, al desarrollo sostenible de Chile.












